Native Proficiency: La metodología.

METODOLOGÍA

La metodología que utilizo tiene dos facetas, que funcionan en paralelo: el “coaching” y la enseñanza del idioma en sí. Esto quiere decir que mi rol no es el de transmitirte lo que se hacer yo, sino el de facilitarte que aprendas lo que necesitas saber hacer. Puede que se solapen o puede que no. Lo importante es que tú consigas tu objetivo.

Analiza cual es tu verdadera motivación. (coaching)

No vale que necesites aprenderlo para tu trabajo si realmente estás deseando encontrar un trabajo que no te exija hablar inglés. Céntrate en encontrar ese trabajo y no pierdas en tiempo aprendiendo algo que no te sirve para nada. No pasa nada si no quieres aprender un idioma. Eres libre. Si te vas a aburrir o te vas a amargar intentando aprender inglés, no lo hagas.

Tu motivación tiene que ser tuya, personal. Ni de tus jefes, ni tu familia… tuya. Piensa en qué mejorará tu vida aprender inglés. Qué oportunidades se te abrirán, a qué conocimiento tendrás acceso, que problemas desaparecerán de tu vida. Qué objetivos podrás alcanzar.

Establece tus prioridades. Planifica tu estrategia y objetivos. (coaching)

Uno de los principales problemas de enfoque a la hora de aprender un idioma es “ponerse a ello” sin más. Si bien a niveles bajos-medios, crear una base general en el idioma puede ser una buena estrategia, es importante tener siempre objetivos específicos que hagan de brújula y guíen los esfuerzos, por distantes que parezcan. Algo tan sencillo como que los ejemplos con los que se practica sean relevantes.

Pregunta. Pregunta. Pregunta. (coaching)

Como coach mi labor no es darte las cosas mascadas (como formador tampoco necesariamente), sino darte las herramientas para que aprendas de forma autónoma. Mi labor entre muchas otras cosas consiste en mantenerte alerta y estimular tu curiosidad y tu espíritu crítico. No soy ni perfecto ni omnisciente.

Haremos juntos lo que no puedas hacer solo. (metodología)

Hablar de dinero es una vulgaridad necesaria. El tiempo es oro. Y el dinero… es oro también.  Tu tiempo y el mío. Tu dinero y el mío. Así que se trata de optimizar nuestros esfuerzos de forma que ambos ganemos. El tiempo en clase es cuando vamos a interactuar. Practicar tu speaking, sobre todo. El resto de las cosas, gracias a internet, las puedes hacer tú solito. (Véase la modalidad “homework” en la descripción de los formatos. (En inglés y en español.)

Por eso te doy las dos opciones para que aprendas como puedas y quieras. Si eliges el formato “homework”, el tiempo que pasemos “en clase” será pura práctica. Si no puedes arañar ni un minuto más aparte de las clases, entonces, elige “self-contained”. Las clases serán tu burbuja de aprender inglés. Y fuera de esa burbuja… el resto de tu vida. Se que en muchos casos, no es una exageración: he tenido alumnos que han sido sacados de clase para reuniones de trabajo. He tenido alumnos que se conectaban para sus clases “online” desde la sala de embarque del aeropuerto. Sean cuales sean tus necesidades, tienes opciones.

Aprende a tu ritmo, dónde y cuando quieras… y puedas. (metolodogía)

Habrá épocas en que puedas dedicar más tiempo a aprender inglés. Tuve una alumna que hacía los deberes en el hospital mientras echaba un ojo a la incubadora donde estaba su bebé. He tenido alumnos que escuchaban los podcasts que yo les recomendaba mientras entrenaban para un “ironman”. O en el tren de vuelta a casa. Siempre hay algo que se puede hacer, aunque estés agotado, o harto de todo, o quieras prender fuego a alguien de tu trabajo. Hasta para canalizar esto último se pueden hacer cosas que te permitan mejorar tu inglés.

Pero no estarás solo: servicio de tutoría. (metodología)

Que hagas gran parte del trabajo de forma autónoma no quiere decir que estés solo. Tendrás muchos canales a tu disposición: e-mail, whatsapp, facebook…  y además tus dudas o preguntas pueden ayudar a otros que están aprendiendo como tú. No hay pregunta tonta, salvo la que no se formula. Lo único tonto, lo único que te debe dar vergüenza es quedarte con la duda. Pregunta. Estoy aquí. En clase, entre clases.

Tendremos clase cuando estés listo. (Metodología)

Si eliges la modalidad “homework”, tendrás “homework”. Tendrás que prepararte para cada clase, de forma que cuando llegues a ella, la puedas aprovechar al máximo. No hay nada más frustrante para el profesor, ni más bochornoso para el alumno que tener que perder tiempo en clase haciendo lo que había que traer hecho. Hasta que los deberes no estén hechos y hasta que no estés listo, no programaremos la siguiente clase.

Todos tenemos una vida. Y causa interferencias. Y no pasa nada. Hay solución. (Metodología)

La vida es complicada y hay cambios de última hora, marrones que te hacen salir de la oficina bien entrada la noche y cuando por fin sales… bueno, pues eso.  Elige la modalidad que mejor te venga: “self-contained” o “homework” pero en ambos casos: ¡avisa si la vida va a interferir en tus clases!

Hasta el maestro Yoda seguía aprendiendo cada día. (Coaching)

Normalmente las cosas no salen bien a la primera. Y si salen bien a la primera, a veces a la segunda, tercera y más, vuelven a salir mal. Todos aprendemos hasta el último día de nuestras vidas. Hasta el maestro Yoda de “Star Wars” podía equivocarse. O ser superado por su alumno. Aprender no es un progreso en linea recta, a veces parece que vamos hacia atrás, especialmente cuando hemos querido ir demasiado rápido. Abarcar más de lo que podíamos. Y para ayudarte en esos momentos de frustración o de impaciencia, también estoy yo.

Aprender como adulto no es igual que aprender como niño. No es ni mejor ni peor, es diferente. (Coaching)

Te han dicho que la edad en que se pueden aprender los idiomas es cuando eres pequeño, que después se pierde la plasticidad, etc. Es cierto que se pierden ciertas facultades, al fin y al cabo el bebé es como un disco duro sin formato y aprender varios idiomas y sobre todo varios sistemas fonológicos ya desde el principio tiene sus ventajas. Esto está muy bien para asustar a los padres y que se lancen a gastar dinero en que sus hijos aprendan idiomas de pequeños urgentemente. Pero…

Lo que no resuena tanto es que si eres adulto (o simplemente no eres ya un bebé o un alumno de primaria) puedes compensar esas ventajas innatas con otras adquiridas. La ventaja del adulto es que sabe aprender y es consciente de que lo hace. Y sinceramente, eso te da una ventaja sobre el niño que aprende mediante ensayo y error. Tener control hace que el aprendizaje sea más eficiente. La única ventaja real que tiene el niño o el bebé es que aprende jugando, sin la presión de los objetivos.

Una de mis tareas es acompañarte en el proceso de aprendizaje. Buscar la forma que a ti personalmente te pueda resultar más eficiente. Cada metodología funciona con unas personas y fracasa con otras. Parte de mi trabajo es buscar la receta adecuada para ti.